La Fundación Quinta organiza un taller de Yoga en familia

La Fundación Quinta organiza un taller de Yoga en familia

El próximo Sábado 10 de Febrero comienza el taller de Yoga en la Fundación Quinta. A través de esta actividad pretenden ofrecer un espacio donde las familias conocerán el yoga y sus beneficios desde una propuesta lúdica y dinámica.

OBJETIVOS:

Los objetivos son claramente lograr un beneficio en las vidas de las familias y niños/as con TEA y necesidades especiales, aprovechando las características del Yoga y aplicándolas a dichas patologías para su mejora.

El objetivo fundamental de la práctica es que los niños puedan sentirse más allá de sus limitaciones, que contacten con su cuerpo. El trabajo con el Yoga, hace que las manifestaciones mentales, emocionales y físicas se relajen y puedan encontrar paz y serenidad en su espacio interior.

A través del yoga, los niños ejercitarán su complexión física, su respiración y aprenderán a relajarse para hacer frente al estrés, a las situaciones conflictivas y a la falta de concentración. El yoga les ayudará en su largo camino hacia el dominio físico y psíquico.

 

METODOLOGÍA:

La estructura de cada sesión será de una duración total de 50 minutos, dividida en dos partes, una primera parte de 10 minutos como tiempo de adaptación por parte de los alumnos y otra segunda parte propiamente de actividades:

  1. Canción inicial de apertura de la sesión.
  2. Calentamiento con canción.
  3. Posturas físicas. En cada sesión se realizan 4 o 5 posturas, trabajando zonas específicas del cuerpo, asociándolas con imitación de posturas animales.
  4. Parte final: masajes, respiración, relajación.
  5. Canción final de cierre de la sesión.

HORARIOS:

Grupo de 4 a 7 años de 10:30 a 11:30

Grupo de 7 a 14 años de 12:00 a 13:00

 

PRECIO:  20€  por sesión y niño/a con un/a acompañante gratis.

 

Para la inscripción y más información escribid a laura@fundacionquinta.org

La Asociación CEPRI recibe el apoyo de Bankia para su proyecto de “Aula Estable”

La Asociación CEPRI recibe el apoyo de Bankia para su proyecto de “Aula Estable”

La Asociación Cepri desarrolla un proyecto de inclusión para alumnos que tiene como finalidad optimizar la calidad educativa de personas con Trastorno del Espectro del Autismo

La Asociación CEPRI ha recibido el apoyo de Bankia, por importe en el primer semestre de 5.000 euros, para su proyecto “Aula Estable”, que es un aula que cuenta con todos los apoyos necesarios y específicos para cinco personas con Trastornos de Espectro del Autismo (TEA), ubicada en el Colegio Concertado Hogar Buen Consejo, lo que favorece y facilita la inclusión y normalización de las personas con TEA.

La Asociación CEPRI, gracias al apoyo económico de Bankia, puede apostar por la inclusión de sus alumnos con el objetivo de:

  • Incluir y conseguir la participación, en un colegio ordinario, de los alumnos con TEA.
  • Aumentar los recursos educativos inclusivos para personas con TEA.
  • Aumentar la sensibilización de los alumnos sin discapacidad del Colegio Concertado Hogar Buen Consejo hacia los alumnos con TEA y diversidad funcional.
  • Incrementar y mejorar la formación en TEA y diversidad funcional del claustro del Colegio Concertado Hogar Buen Consejo.
  • Potenciar y mejorar el trabajo en equipo de ambos centros educativos.
  • Posibilitar que se reconozca que los alumnos con TEA tienen derecho a una educación inclusiva

Bankia orienta su acción social hacia proyectos locales y cercanos a sus centros de trabajo propuestos por sus propios empleados en los que se apuesta principalmente por la inclusión de los colectivos más desfavorecidos

La aportación de Bankia se enmarca en su programa Red Solidaria, por el que sus oficinas apoyan un proyecto social cercano, que eligen a principios de año, si logran alcanzar sus objetivos de negocio en el conjunto del ejercicio.

El proyecto beneficiará tanto a los alumnos con y sin discapacidad del Colegio Concertado Hogar Buen Consejo y de CEPRI, en total a 307 alumnos y a sus familias. Esperamos poder seguir desarrollando y ampliando este proyecto para más personas con TEA.

“Agradecemos enormemente y de corazón la ayuda prestada por Bankia, y por sus empleados, otro año más, ya que con ello hacen posible que nuestro proyecto, tan necesario para nuestro Centro Educativo, se esté haciendo realidad”, ha subrayado el presidente de la Asociación CEPRI, Alfonso García-Valdecasas González.

Fundación Quinta presenta la segunda edición de su programa de FORMACIÓN SOCIOLABORAL

Fundación Quinta presenta la segunda edición de su programa de FORMACIÓN SOCIOLABORAL

Facilitar la inserción laboral de las personas con TEA una vez finalizada su etapa escolar

Para la Fundación Quinta el acceso al trabajo es una de las raíces de la integración social de las personas con discapacidad y, especialmente, de las personas con Trastorno del Espectro del Autismo. Para facilitar su inserción en el mercado laboral hemos puesto en marcha un curso de formación adaptada en el que se fomenta la adecuación de las condiciones individuales de cada persona al desempeño de un puesto de trabajo una vez finalizada su etapa escolar, implicando de forma activa a todo el entorno.

La formación incluye una parte teórico/práctica en aula y otra en empresas (tutorizada individualmente) en la que los alumnos contarán con una figura de acompañamiento estable en la integración laboral y se fomentará la figura del apoyo natural.

El objetivo principal es facilitar la inserción laboral de las personas con TEA una vez finalizada su etapa escolar, implicando de forma activa a todo el entorno de trabajo, para:

  • Atender a sus intereses personales.
  • Dotarles de una formación específica para el empleo.
  • Facilitar apoyos/acompañamientos necesarios para su integración.
  • Mejorar su calidad de vida a través de la autodeterminación,la participación plena y la integración social.

El programa se compone de dos fases, la primera teórico práctica en aula, y la segunda de formación específica sobre el puesto de trabajo que va a desempeñar el alumno con prácticas en los centros

FASE 1 (2 meses): Formación teórico práctica en el aula, con simulacros, role-playing y visionado de vídeos como método de apoyo y anticipación a la situación real. Además, se realizan actividades en el entorno natural con el fin de aplicar los conocimientos adquiridos y generalizarlos. La metodología estará siempre adaptada a cada alumno de manera individual.
1.- Imagen personal y profesional.
2.-Habilidades sociales.
3.- Autonomía: desenvolverse en entornos naturales.
4.- Sectores laborales.
5.- Habilidades prelaborales: perfil vocacional, CV, entrevistas.
FASE 2 (3 meses) Prácticas en centros de trabajo. Formación específica sobre el puesto de trabajo que va a desempeñar el alumno. Durante toda esta fase los alumnos contarán con tutorías semanales personalizadas.
1.-Entorno laboral: la relación con la empresa.
2.-Relación laboral: la relación con los compañeros.

El curso esta dirigido a personas con TEA mayores de 18 años y con un nivel de apoyos 1 y 2 que quieran introducirse en el mercado laboral. Grupos reducidos (de 3 a 5 personas).

HORARIOS:
Fase 1: 1h 1/2 semanal en la sede de la Fundación Quinta.
Fase 2: adaptados a cada alumno en función de sus capacidades y características. Aproximadamente 4h semanales en empresas y tutorías personalizadas.

PRECIO: 400€ (curso completo)

INFORMACIÓN: Fundación Quinta C/ Fermín Caballero 91, 28035 Madrid- Telf: 91 130 19 94 /// info@fundacionquinta.org www.fundacionquinta.org

¿Discapacidad o Exclusión Social?

¿Discapacidad o Exclusión Social?

Con este artículo abrimos una nueva ventana a colaboraciones externas en el área de Comunicación de nuestra entidad, con el fin de dar voz a las personas con TEA y sensibilizar sobre el Autismo.

Fuente/Autoría: Ignacio Pantoja García – colaborador Federación Autismo Madrid

La Unión Europea, en el informe conjunto sobre la inclusión social de 2003, definió exclusión social como “un proceso que relega a algunas personas al margen de la sociedad y les impide participar plenamente debido a su pobreza, a la falta de competencias básicas y oportunidades de aprendizaje permanente, o por motivos de discriminación. Esto las aleja de las oportunidades de empleo, percepción de ingresos y educación, así como de las redes y actividades de las comunidades. Tienen poco acceso a los organismos de poder y decisión y, por ello, se sienten indefensos e incapaces de asumir el control de las decisiones que les afectan en su vida cotidiana.”

En calidad de persona con TEA tengo reconocida administrativamente una discapacidad. Muchas personas con Autismo son reconocidas así por la Administración, mientras que otros no lo son. A veces los criterios de las administraciones públicas producen esas situaciones.

Este reconocimiento de la discapacidad, que puede ser en diversos grados según el nivel de dificultad de integración social que se aprecie, se realiza para poder tener un apoyo social en el caso de personas TEA, para vivir en un mundo de neurotípicos, que la mayoría de las veces no son conscientes de nuestras peculiaridades.

Pero no basta una declaración administrativa, pese a lo que puede suponer de apoyo social, legítimo y debido. La defensa por mantener la propia integridad y conseguir, entre otras importantes cosas, acceso a un puesto un trabajo, vivienda y una cierta autorrealización de ocio, facilitando que éste no solo se realice en un marco centrado siempre, por diversos motivos, con otras personas con TEA, sino también neurotípicas, no debe ser vetado el hecho de poder relacionarnos con otras personas de otro sexo, raza, nacionalidad, orientación sexual ni condición neurológica distinta.

Al menos, así se debe defender y debe ser objeto de una posición comprometida, primero por las personas con TEA en la medida de sus posibilidades, y también por la parte de la sociedad que solidariamente se lo proponga.

Lo contrario sería exclusión.

Esto nos hace plantearnos muchas veces, qué es lo que impide poder llevar una vida como la de los demás, si en apariencia somos como todos, pues solemos ser personas sanas en lo físico, pese a las secuelas que en algunos casos dejan la medicación que se nos prescribe (sobre esto cabría una nueva reflexión) en ocasiones, hasta con un nivel de inteligencia superior a la media, con carreras, máster, etc.

Porque somos sujetos de exclusión.

Pensándolo con tranquilidad y lógica, es evidente que no deberíamos tener otros problemas a la hora de convivir, que los que ya conocemos y sobre los que trabajamos para superar en la medida de lo posible. Respecto a esto, la sociedad debe comprender al igual que comprende las dificultades de una persona con discapacidad visual o de cualquier otra persona con diversidad funcional sensorial o física, pero siempre que lo sometemos a reflexión comprobamos la discriminación de la que somos objeto por incomprensión, y que nos acerca a la exclusión, con las terribles consecuencias que comporta, de modo que la dificultad evidente para ser aceptados con nuestra propia diversidad dificulta la aceptación en el grupo social, ya sea de ocio o de trabajo.

Esta dificultad suele ser consustancial a todas las personas con TEA y hace que nuestro problema pueda identificarse con la definición antes aludida de exclusión social.

Efectivamente nos sentimos relegados por algunas personas neurotípicas, que nos marginan de sus círculos de amistad impidiéndonos participar debido a nuestro distinto modo de pensar, encajar las adversidades de la vida o comprender las claves en que se desarrollan las relaciones sociales. Y esto genera una baja autoestima que puede conllevar trastornos concomitantes como ansiedad, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo o una manera triste y melancólica de ver la vida.

Esta exclusión se debe efectivamente a la falta de competencias sociales que conlleva el TEA, que es invisible, porque somos un colectivo que a los ojos de nuestros conciudadanos, aparecemos como gente sin problema, con la que, simplemente no empatizan y por tanto no tienen interés en integrar en su grupo, hacer con nosotros planes de ocio o compartir un café; nos excluyen porque les parecemos “raros” y esto les genera inquietud, malestar e incluso miedo por ser diferentes.

Esa falta de empatía con nuestra realidad, nuestra forma de ser y de comprender, supone claramente una exclusión social que nos veta la participación plena en nuestro círculo más cercano, primero en el colegio, luego en el instituto, en la universidad y en el trabajo.

También nos reduce, en gran medida, las oportunidades de empleo y con ello la percepción de ingresos, cosa que es contraria a los valores de la Constitución Española y a la Carta de los Derechos Humanos de la ONU, donde no deberíamos cobrar menos por ser TEA, cosa que también pasa al colectivo femenino.

Nuestro colectivo, como decía, es invisible, no tenemos rasgos especiales como las personas con síndrome de Down, nuestra inteligencia es normal o superior a la media, y no planteamos problemas patentes a la sociedad como otros colectivos en riesgo de exclusión, como las personas sin hogar, mujeres maltratadas, inmigrantes, etc., cuyos problemas son tangibles, concretos y para los cuales existen programas institucionales de inserción, que los convierten en temporales, en muchos casos.

En mi opinión, nuestra sociedad cada día es más egoísta e individualista, cada vez se trata más de permanecer al margen de aquello que disgusta o molesta, se puede ser solidario aportando una cuota a una ONG que se ocupe de alguno de los colectivos en riesgo de exclusión, pero no se mira alrededor para ser conscientes de que hay personas que están al lado y pueden necesitarnos, personas a las que mirar a los ojos y dar una oportunidad.

Muchas veces nos han llamado “enfermo” despectivamente y ofensivamente, y muchas personas consideran que el autismo es una enfermedad, aunque se trata de un síndrome, pero habrá que preguntarse: ¿somos considerados enfermos por autistas, o nos tratan de enfermos porque personas llamadas “normales” desconocen lo que nos sucede o sentimos y temen que pueda dañar su integridad física y psicológica y por ello somos objeto de exclusión?

La exclusión social lleva a la tristeza, a la depresión y a la desesperación, que se ve paliada en los primeros años de la vida por el entorno familiar, pero cuando la vida adulta va avanzando las posibilidades de exclusión de nuestro colectivo son mayores.

Por eso es necesario que las personas con TEA seamos visibles, que las instituciones sean conscientes de nuestras necesidades y que se divulgue que somos un colectivo que tenemos mucho que dar a la sociedad, que no somos enfermos mentales, sino personas inteligentes con valores muy relevantes, como nuestra sinceridad, nuestra capacidad de trabajo, nuestras ganas de aportar, nuestro esfuerzo, cada uno en el ámbito de la profesión para la que se ha formado y que tenemos una gran disposición para la amistad, el afecto y la solidaridad; por ello es necesario más actos, más charlas, dar más visibilidad y también (como hago yo) escribir artículos, que se publiquen y que se lean, incluso por gente que no tenga contacto con el colectivo.

El rechazo por parte de los círculos en los que nos movemos, sin hacer un mínimo esfuerzo por conocernos e incluirnos, hemos de combatirlo haciéndonos visible y mostrando a la sociedad nuestros valores.

Lo peor de ser TEA es tener una diversidad invisible que los demás disfrazan de discapacidad. Pues contra lo que más tenemos que trabajar hasta que sea aceptado no es contra nuestra neurodiversidad sino contra las personas que nos excluyen, no nos aceptan en un trabajo o nos obligan a hacer más esfuerzos para alcanzar o conseguir lo que otras personas consiguen con normalidad.

No es cuestión solo de las propias personas con TEA, sino de sus familias, padres y hermanos que sufren con ellos y necesitan ayuda de las instituciones públicas como el Estado, las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, por ejemplo, alcanzando logros administrativos, que serían, sin discriminación para todos, el que un solo hijo con una discapacidad administrativa del 65% ya sirva para ser familia numerosa, ya que si un hijo con el 33% vale por dos, uno con el 65% o más debería de valer por tres, ya que ocasiona muchísimos más gastos y problemas.

Por todo ello, creo que hay que ser TEActivista, y personalmente me lo propongo, más por los demás que por mí, porque quiero que las personas con TEA del futuro tengan una vida sin bullying en su infancia y adolescencia, con trabajo, con independencia, con el mismo salario que los neurotípicos y con capacidad de hacer amigos de todo tipo, pues no es mejor ni peor un amigo TEA que un amigo neurotípico y esto la gente lo tiene que saber, dando voz e imagen a nuestro colectivo.

Es una de mis misiones en la vida y por ello altruistamente, mientras llevo a cabo mis estudios dedico tiempo y energía a luchar por los TEA y sus familias.

Entender los Trastornos del Espectro del Autismo: una necesidad en la familia, la escuela y la sociedad

Entender los Trastornos del Espectro del Autismo: una necesidad en la familia, la escuela y la sociedad

La Escuela TEA Online de la Federación Autismo Madrid ofrece el Curso ‘Un acercamiento a los Trastornos del Espectro del Autismo’ el próximo 8 de enero. INSCRIPCIONES ABIERTAS

Los trastornos del espectro del autismo (TEA) están lejos de considerarse una alteración rara del desarrollo. Hay estudios que encuentran una prevalencia de los TEA de hasta 2,64% de la población general (Kim, 2010). Hasta dos tercios de esta población podría estar sin diagnosticar y, por tanto, sin recibir una atención específica. Esto es especialmente grave teniendo en cuenta que hoy existe la certeza acerca de que la intervención temprana mejora significativamente el pronóstico de las personas con TEA.

Muchas son las personas que pueden estar directamente implicadas en la detección del trastorno: profesionales de atención temprana, profesionales de la salud, maestros y profesores de todas las etapas educativas… y, por supuesto, las familias. Es por tanto esencial extender el conocimiento acerca de las señales de alarma y las herramientas de detección precoz.

Acércate y conoce los cursos online que ofrecemos en nuestra Escuela TEA Online. Formación de calidad, con excelentes profesionales expertos en autismo y con la comodidad de realizar el curso desde donde quieras. Los cursos tienen un coste de 100 euros.

Con el curso ‘Un acercamiento a los Trastornos del Espectro del Autismo’ queremos contribuir a mejorar la base general de conocimiento acerca de los TEA y abordar ciertas dudas frecuentes y mitos acerca de esta alteración del desarrollo: ¿Tiene cura el autismo?, ¿sienten las personas con autismo emociones?, ¿son agresivas?, ¿está el autismo relacionado con las pautas de crianza en el hogar?, ¿lleva el autismo asociadas otras enfermedades y alteraciones?, ¿son las vacunas las causantes del autismo?

Asimismo, queremos hacer una introducción a las teorías explicativas más importantes que intentan dar cuenta del funcionamiento psicológico de las personas con TEA.

Las personas con autismo pueden resultar en muchas ocasiones desconcertantes o impredecibles. Sin embargo, cuando entendemos que perciben el mundo de una manera diferente, es mucho más fácil y más satisfactorio relacionarnos con ellos.

Finalmente, abordaremos los principios de intervención que han demostrado ajustarse mejor al perfil de procesamiento de las personas con TEA para maximizar sus opciones de aprendizaje. Las personas con autismo tienen debilidades pero también fortalezas. Si somos capaces de comprenderlas y ajustarnos a ellas estaremos en disposición de contribuir a su desarrollo integral como personas y a su adaptación a todo tipo de contextos.

Las personas con autismo hacen innumerables esfuerzos diariamente para afrontar las demandas que la sociedad les plantea. Merecen nuestro interés y nuestros intentos activos por incluirles en una sociedad de la que son ciudadanos de pleno derecho.

**Este Curso, que comenzará el próximo día 8 de enero, será impartido por Marta Casanovas Mendoza y Julia Robles, ambas expertas en autismo. La formación ofrece un mes de acceso al campus (30 horas de formación), así como tutoría personalizada de las docentes y acompañamiento en el campus durante todo el proceso de aprendizaje. Al finalizar, si se supera la evaluación, el alumno recibirá una Certificación Acreditativa de la Federación Autismo Madrid.

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