El Pleno del Congreso de los Diputados ha aprobado definitivamente el pasado miércoles 16 de septiembre, tras su paso por el Senado, la reforma de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social y de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia.
El nuevo texto incorpora además referencias específicas al autismo y a la necesidad de contar con formación especializada en Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) dentro del sistema de dependencia.
La reforma supone un avance en el reconocimiento y garantía de derechos de las personas con discapacidad y en la transformación del sistema de cuidados, con nuevas medidas dirigidas a reforzar la autonomía personal, ampliar los servicios y prestaciones y facilitar los apoyos en el entorno habitual.
Entre las principales novedades se encuentra también el refuerzo de la financiación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD).
La reforma incorpora a la ley la obligación de que la Administración General del Estado asuma el 50 % de la inversión del sistema. Además, esta medida se acompaña del real decreto-ley de financiación de la dependencia convalidado por el Congreso en julio, que contempla 6.200 millones de euros adicionales para las comunidades autónomas entre 2026 y 2027.
Más servicios y prestaciones en dependencia
La reforma de la Ley de Dependencia amplía el catálogo de servicios y prestaciones y flexibiliza el acceso a los apoyos en función de las necesidades y circunstancias de cada persona.
Entre las principales novedades se encuentra la eliminación del régimen de incompatibilidades, que permitirá combinar diferentes prestaciones y servicios, como centro de día, cuidados en el entorno familiar o teleasistencia.
También se incorpora la asistencia personal como servicio del catálogo de dependencia, orientada a promover la autonomía, la vida independiente y la participación en la comunidad.
El servicio de ayuda a domicilio se amplía para que la asistencia pueda prestarse también fuera de la vivienda, por ejemplo, para acompañar a la persona al médico o a realizar la compra.
La norma reconoce las figuras de persona cuidadora principal y persona cuidadora no profesional, contempla el abono de las cotizaciones de las personas cuidadoras principales y garantiza la continuidad de los cuidados en situaciones de enfermedad grave u hospitalización.
Además, la teleasistencia pasa a reconocerse como derecho subjetivo para las personas con dependencia reconocida y se reduce de seis a tres meses el plazo máximo para resolver el procedimiento de reconocimiento de la situación de dependencia.
Avances en derechos y accesibilidad para las personas con discapacidad
En materia de discapacidad, la reforma refuerza derechos relacionados con la autonomía personal, la vida independiente y la accesibilidad universal, en línea con el renovado artículo 49 de la Constitución Española.
Entre las medidas previstas se encuentra el reconocimiento automático de un 33 % de discapacidad para las personas con grado I de dependencia y de un 65 % para quienes tengan reconocidos los grados II o III, en los términos establecidos por la nueva regulación.
La accesibilidad universal se reconoce como un derecho reclamable y se contempla la creación de un Programa Estatal de Promoción de la Accesibilidad Universal. También se facilitan las obras de accesibilidad en edificios de viviendas mediante ayudas públicas y cambios en la Ley de Propiedad Horizontal.
La reforma reconoce además la atención temprana como derecho subjetivo para los niños y niñas de 0 a 6 años que presenten trastornos del desarrollo o riesgo de desarrollarlos. Asimismo, incluye medidas para evitar la discriminación por razón de discapacidad en determinados seguros y regula la figura del facilitador procesal para apoyar a personas con dificultades en los procedimientos judiciales.
El autismo, presente en la reforma
La reforma incorpora de manera expresa el autismo en el marco de las medidas relacionadas con el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
El texto contempla el desarrollo de formación específica en Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) dentro del sistema, con el objetivo de favorecer una atención adecuada a las necesidades de las personas autistas.
Este reconocimiento pone de relieve la importancia de que los servicios y apoyos cuenten con profesionales con conocimientos especializados sobre autismo, para que puedan adaptarse a las características, necesidades y preferencias de cada persona y respetar sus derechos y proyecto de vida.
La reforma contempla también medidas relacionadas con la atención a los niños y niñas menores de 6 años en situación de dependencia, incluyendo un plan integral que incorpore actuaciones de atención temprana, estimulación y rehabilitación, en colaboración con las administraciones competentes.
La aprobación definitiva de la reforma supone así un nuevo marco para el sistema de dependencia y discapacidad, con medidas dirigidas a ampliar los apoyos, facilitar la autonomía, reducir la burocracia y reforzar la accesibilidad, junto con un reconocimiento específico de las necesidades de las personas autistas dentro del sistema de cuidados.