Fuente: Clarin.com

La revista Nature Neuroscience  publica un estudio cuyo autor pretende que sirva de base para desarrollar medicación diferenciada

Los trastornos neurológicos no son causados por efectos de un gen, como se especulaba, sino por una colección de mutaciones denominadas factores de riesgo. En los Ćŗltimos aƱos, se ha producido un gran avance en mĆ©todos de secuenciación de genomas y Marcelo Coba, un bioquĆ­mico argentino radicado en Los Angeles, pretende establecer las bases genĆ©ticas con la idea de que se puedan desarrollar fĆ”rmacos especĆ­ficos para cada caso concreto.

Las neuronas transmiten sus seƱales a travĆ©s de la liberación de molĆ©culas de seƱalización que son los neurotransmisores. ā€œLogramos trazar el primer mapa que muestra cómo estos factores de riesgo estarĆ­an conectados en lo que se conoce como una red de interacción proteĆ­na-proteĆ­na. Este es un concepto que se aparta de la teorĆ­a clĆ”sica de vĆ­as de seƱalización, donde la transducción de seƱales se da en trayectos lineales. AquĆ­ la seƱalización ocurre en forma de redes biológicas que no son lineales. En el trabajo describimos miles de conexiones y por primera vez mostramos como esta interacción de genes (proteĆ­nas) cambian a travĆ©s del desarrollo neuronal y como se modifican por mutaciones en los denominados factores de riesgoā€, explica Coba, investigador jefe del Zilkha Neurogenetic Institute, del departamento de Ciencias de la PsiquiatrĆ­a y la Conducta de la Universidad de Southern California.

En cuanto al tratamiento, hace casi 60 aƱos que se emplean los mismos fƔrmacos

Marcelo Coba

Lo primordial en esta relación es determinar en quĆ© medida estos factores afectan las propiedades de conexión entre las neuronas. Coba afirma que estas proteĆ­nas son esenciales para el funcionamiento de la sinapsis y las mutaciones ocasionan una irregularidad de las propiedades de la transducción de la seƱal. AsĆ­, la diferencia entre autismo, esquizofrenia o discapacidad intelectual, seƱala, no es por mutaciones en sus componentes, sino por el nivel de deterioro que provoca esta mutación. Por ejemplo, una mutación parcial en una proteĆ­na cualquiera, puede estar asociada a esquizofrenia y otra disruptiva en esa misma proteĆ­na puede estar ligada a la discapacidad intelectual.  Ā«Se trata de un problema mĆ”s cuantitativo que cualitativoā€, indica Coba.

En cuanto al tratamiento, desde el punto de vista farmacológico, hace casi 60 años que se emplean los mismos fÔrmacos. Se avanzó en otros campos terapéuticos como estimulación cerebral profunda, pero en los medicamentos permanecen estancados. Y, mÔs allÔ del mayor entendimiento de la genética de estos trastornos, esto abre las puertas al desarrollo de métodos que permitan una mejor evaluación de los pacientes.

Marcelo Coba considera un error no tener en cuenta la variedad de mutaciones que pueden afectar a cada trastorno, tratando asĆ­ a todos las personas por igual, por lo que Ć©l apuesta por una concepción distinta que serĆ­a tratar con medicina personalizada y tener un perfil mĆ”s claro del tipo de mutación. Ā«Eso permitirĆ­a focalizar objetivos farmacológicos dirigidos contra las redes de seƱalización afectadas en forma individual y no en forma generalizadaā€, sintetiza Coba.

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