Os ofrecemos a continuación la copia de un artículo de Helena Resano sobre el libro de Amaya Ariz, de Autismo Navarra «La alegría muda de Mario»

 

Siempre digo lo mismo, mi mejor proyecto son mis hijos. Mi mejor reportaje son ellos. Y el mas difícil, Educar en sin duda la tarea mas complicada y mas larga en la vida de una mujer. I de un padre. Nunca termina y nunca estás satisfecho. Siempre te exiges mas tiempo, mas dedicación, mas conversación, mas  atención, mas tiempo de juegos, mas cuentos por las noches, mas risas, menos broncas..  Y si tú trabajas, ese más es infinito. Siempre buscando el estímulo adecuado para lograr que tu hijo avance. Avanzar. Crecer. No se trata de que saquen buens notas o de que den las gracias o digan buenos días en el ascensor. Se trata de convertirlos en buenas personas. En seres adultos nobles y felices. Suena muy romántico, pero es lo que mas necesitamos en esta sociedad: ADULTOS NOBLES Y FELICES.

Todas y todos soñamos con que todas esas semillas que hemos ido sembrando en su ser florezcan algún día. Todo eso lo he pensado muchas veces y sí, me ha quitado incluso horas de sueño. Hasta que conocí a AQnaya. Se puso en contacto conmigo a través de una compañera del colegio. No nos conocíamos de nada, nunca nos habíamos visto a pesar de haber crecido en la misma ciudad y de tener edades parecidas.

Su historia se resumía en dos frases. Tengo un hijo con autismo y he montado una asociación ¿Me ayudas? ¡Vaya dos frases! A Mario le pusieron nombre a su enfermedad en enero de 2011. Un diagnóstico que cambió la vida de sus padres y de su hermana (de apenas un añito)

Amaya también soñaba. Soñaba con que su hijo algún día fuera bilingüe. Desde pequeño le hablaban en francés. Soñaba con que pasaría sus veranos en Las Landas quizás haciendo surf. Mario iba a serlo todo. Pero no lo que Amaya soñaba.

Recuerdo cuando me contó lo que supuso ese diagnóstico, tienes que despedirte del hijo que creías que tenías, enterrarlo y admitir día a día que tu hijo es otro. A estas alturas, después de un año y medio durísimo, Amaya ha descubierto que el Mario que tiene es mucho mejor que el que soñaba. Es una fuente eterna de retos. Cierto… Amaya decidió dejar su trabajo y dedicarse a su hijo. Buscar cómo lograr que Mario hablara, se comunicara. Aprendió lo que es “desestructurar” un juego. Algo que suena complicado pero que ha logrado que Mario, los cambios, no le asusten.

Pocos meses después, Amaya montó la primea asociación en Navarra. Ha escrito un libro con sus experiencias, ha recibido premios. Y ha conseguido que Mario diga “hola”. Que se comunique y que le dé besos a su mamá. Muchos besos. Su historia no la puedo resumir en esta página, ni pretendo. Ella ha escrito un libro maravilloso que os recomiendo y cuyos beneficios van destinados a la Asociación que ha montado. Pero hay algo que Amaya ha conseguido ya y los demás andamos en camino. Ha conseguido que Mario sea un ser Feliz. El título de su libro es “Alegría muda de Mario” yo siempre le digo que ha logrado que sea la sonrisa mas sonora del autismo.

Helena Resano, periodista y presentadora de los informativos de La Sexta

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