Y esta es la última entrega de los 30 consejos, recomendados por el  Neurobiólogo José R. Alonso, en relación a los  problemas de comportamiento de los niños y niñas.  La mayoría de estos consejos son aplicables a culquier niño, tenga o no tenga un Trastorno del Espectro del Autismo.  Puedes acceder a los consejos anteriores a través de los siguientes enlaces:

10 consejos sobre problemas de comportamiento (Parte I)

Otros 10 consejos sobre problemas de comportamiento (Parte II)

21.-El ejercicio es buena cosa. La actividad física es un buen camino para estabilizar los procesos mentales y para enseñar autocontrol. Los deportes de equipo que requieren una buena coordinación, habilidad e interacciones sociales no suelen ser la mejor opción pero dependiendo de su edad, aptitudes y preferencias ir a la piscina, ir al gimnasio, rodar una pelota o encabezar un paseo familiar o un poco de jogging puede ayudarle a reducir el estrés y a encauzar sus problemas sensoriales.

22.-Usa herramientas que te ayuden. Pueden ser unos auriculares para oír música y tapar los sonidos que le molestan o le confunden. Puede ser un horario o un mapa del supermercado. Puede ser una pequeña lista de la compra para que él se encargue de, por ejemplo, de coger las manzanas y pesarlas. Pueden ser tarjetas de puntos que va sumando para conseguir la recompensa que él quiere (el ordenador, la piscina, lo que sea).

23.-Las pausas y recreos ayudan. Invítale a tomar un respiro para que se autocontrole antes de que realmente lo necesite. Una esquina de la habitación o la sala con algunas almohadas, libros y unos auriculares puede ser una opción magnífica. Es mejor que no  vaya a otra aula distinta porque le resultará más difícil volverme a unir al ritmo de la clase.

24.-La relajación se aprende. Se ha visto que programas donde los niños con TEA hacen una corta sesión de yoga les ayuda a reducir los comportamientos agresivos, la hiperactividad o el rechazo a las actividades sociales.

25.-Habla claro. Dile lo que quieres de una forma positiva y clara en vez de órdenes confusas, con valoraciones personales mezcladas. Si le dices “Has dejado tu mesa hecha una guarrería” para él es básicamente una frase que describe un hecho. En cambio si le dices “Recoge, por favor, las acuarelas y lleva los papeles sucios a la papelera” estará mucho mejor. Recuerda que no es bueno entendiendo los mensajes implícitos. No esperes que él vea fácilmente algo que a ti te parece evidente.

26.-Mantén tus expectativas en el marco de lo razonable y adáptate a él. Hay actividades que un niño sin TEA puede disfrutar pero para un niño con TEA son una tortura. Una fiesta en el polideportivo del colegio con cientos de niños saltando, gritando y compitiendo puede que no sea su idea de una fiesta y puede estar mucho más a gusto sentado junto a una profesora ordenando los lapiceros.

27.-Respétale. Burlándote de él o imitándole, él no va a mejor y tú vas a peor. El sarcasmo, los insultos o los apodos no le harán reflexionar y salir de un momento o una racha de mal comportamiento. No hagas acusaciones sin sentido. No establezcas un doble estándar. No le compares con su hermano ni con otro estudiante.

28.-Ayúdale a pasar de una tarea a otra. La transición de una actividad a otra puede necesitar más tiempo en un niño que tenga un TEA que en otro que no lo tenga. A menudo ayuda avisarle con tiempo de ese cambio (al revisar la agenda de cada día) y avisarle de nuevo unos pocos minutos antes del momento de dejar eso y empezar otra cosa. También puede ayudar que tenga un poco más de tiempo para esa transición y alguna herramienta como uno de esos relojes de cocina que marcan los minutos que quedan o un despertador también pueden ser de utilidad.

29.-De los dos el adulto eres tú. Aunque eres un adulto maduro, en ocasiones tomas malas decisiones en el calor de una trifulca. Puedes ayudarle a superarlo más rápidamente si no sumas tu enfado al suyo. Ten cuidado con estas respuestas que en vez de resolver una crisis la prolongan, tales como subir el tono o el volumen de voz.

30.-Confía en él, confía en ti. Educar a un niño con TEA requiere tiempo, esfuerzo, flexibilidad. Por otro lado los TEA han sido definidos en ocasiones como discapacidades con final abierto, es decir no hay límites a priori sobre todo lo que se puede lograr con un chico con TEA.

31.-No estás solo. Miles de padres en todo el mundo están pasando por lo mismo que tú. Busca siempre las posibles asociaciones en tu ciudad o en tu zona. Ahora que es tan fácil encontrar cosas en internet y que hay traductores automáticos si no hablas inglés puedes encontrar también en la red consejos, solidaridad y apoyo.

Los comentarios que nos habéis dejado en la web demuestran que estos consejos os han resultado interesantes, esperamos que útiles también. Y recordad que podéis  encontrar más información interesante en el blog  personal de José R. Alonso UniDiversidad. Observaciones y Pensamientos.

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