Fuente: El Progreso

Las barreras se pueden salvar si la actividad se adecúa a las habilidades de las personas con discapacidad y si estas reciben la formación apropiada. Este fin de semana hubo dos ejemplos evidentes de que se puede conseguir. Miembros de Auxilia participaron en una jornada de pesca y niños con autismo de la asociación Raiolas se iniciaron en el golf. Ambas iniciativas mezclaron además la actividad física con el contacto con la naturaleza.

Personas con movilidad reducida, que pertenecen a la asociación Auxilia, disfrutaron el sábado de una jornada de pesca adaptada en el área fluvial recreativa de A Peneda, en el municipio de Monterroso.

Auxilia, con Manuel Piñeiro al frente, contó con la Asociación de Pescadores de A Ulloa, que soltó truchas, y la Federación Galega de Pesca para organizar esta actividad, además de la colaboración del Concello de Monterroso y de Protección Civil.

La jornada de pesca adaptada, que sirvió de iniciación en el deporte de la caña para algunos de los miembros de la asociación, culminó con una animada comida de confraternidad.

También fue el bautismo, en este caso de golf, para algunos niños con autismo de la asociación Raiolas, que preside Náhum Reija . Los menores tuvieron la oportunidad de embocar en los hoyos del campo de Santa Marta de Fixós, en el municipio de Lugo.

Esta iniciación para los más pequeños fue previa al torneo de golf benéfico para aficionados con hándicap nacional, que se celebró este sábado para recaudar fondos para este colectivo.

 

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