El sueño de Ayla

 

Imagina la paleta de una pintora. La espátula, pinceles, y demás utensilios que acompañan a la creatividad de la  artista. Encerrada en su particular mundo de ficciones y realidades.

Esa es mi madre. La mejor de todas las madres. Con carácter que no con mal genio. Ella es Caroline. La más guapa y divertida, que te hace reír unas veces y otras, pues depende, ya sabes. Dice que las pequeñas cosas son las salsas de la vida. Bueno, ahí es mi padre el verdadero chef. Fanático del orden sin cuartel. Siempre con su buen talante y paciencia de hombre sabio y cabal. Él, es dady. De mi hermano Santi ya os hablaré otro día. Todo un personaje en movimiento como el huracán que no cesa.

Después de una jornada llena de actividades y emociones, aterricé en la cama con decidida pasión.

El silencio de la noche se vio sorprendido por una voz que me susurraba.

–Oye, ¿estás ahí?

Respondí.

–Y tú, ¿quién eres?.

–Ja,ja,ja!!! Pero Ayla, ¿no me reconoces?.

–Bueno, que quieres de mí.

–Soy tu futuro a diez años vista. Vengo a acompañarte. Tranquila socia y amiga del alma.

–Uff, que fuerte pero suena bien. ¿Sabes qué? Ya que vamos a ser amigas te contaré un secreto.

–No dudaba que íbamos a hacer buenas migas, tú y yo.

–El enigma es. Dime en diez años que será de mis abuelos. Te lo pregunto porque el paso del tiempo les hará más viejecitos. Pero, ¿se morirán?.

–En realidad nos quedaremos dormidos para luego, despertar junto con todos familiares y amigos. La felicidad será completa. No habrá dolor, ni tampoco sufrimiento. A ti que te encantan los colores, todo será luminoso y nunca más habrá la sombra de la enfermedad-

–Ahora empiezo a entender. Mi padre, cuando era pequeña me contaba cuentos antes de ir a dormir. Mi favorito era «La casa encantada». Porque cuando había penas se dividían entre sus moradores. Y las alegrías en cambio se multiplicaban. Dady, aprovechaba para enseñarme de paso que las matemáticas estaban para quedarse en nuestras vidas-

–Ayla, ¿cuéntame cómo te verás en la próxima década?.

–Eso me lo vas a decir tú. Para eso eres mi amiga. ¿O no?.

–Muy bien. Pues te veo como una gran artista. La pasión por la pintura te dará paz, bienestar, y hasta algo de dinerito. Porque la verdadera felicidad no la encontramos en el dinero, la salud, ni en la ausencia de sufrimientos. Únicamente reside en la verdad que nos hará libres, y en la paz consigo mismo. Siempre la salida de los problemas está adentro de nuestro corazón–

De repente sonó el despertador. Mi padre tenía por costumbre el truco de adelantar el reloj unos minutos de cortesía, para luego ir felizmente a por el nuevo día con más ganas e ilusión. No antes sin recordar que el centro de nuestros afanes era la familia, pero por encima de todo el Amor de los Amores. El jefe de la casa encantada. El que nunca te decepcionaba y siempre nos acompañaba. La verdadera Luz que iluminaba y daba sentido a nuestra existencia. La temida oscuridad se disipará, porque la armonía del ser humano pasa realmente por Dios, la familia, y un trabajo digno para poder compartirlo con los demás.

¿Sueño o realidad?

 

Jose Luis Roca Aymar

 

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