La incorporación al mercado laboral es indispensable para cualquier persona en la edad adulta. El empleo promueve la autonomía, la participación y la vida independiente, por lo que es esencial para fomentar la inclusión y mejorar la calidad de vida.

Actualmente las tasas de desempleo de personas con discapacidad son muy altas. Uno de los colectivos más afectados y con mayores tasas de desempleo, es el colectivo de personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA). Según cifras europeas de años anteriores, entre el 76 % – 90 % de personas adultas con TEA están desempleadas y no desarrollan ninguna actividad laboral. Y de entre los que tienen un empleo, tan solo un 16% trabaja a jornada completa. Además, estos datos suelen agravarse cuando se añade la condición de mujer con discapacidad.

Esta dificultad de acceso al mercado laboral puede estar producida por diferentes motivos como:

  • La falta de oportunidades
  • La ausencia de programas específicos de apoyos
  • Los prejuicios existentes en las empresas hacia las personas con TEA.
  • El desconocimiento de las competencias laborales.

 

Para intentar hacer frente a estas barreras, actualmente existen distintas modalidades de empleo, las cuales permiten adecuar la actividad laboral a las características de cada persona.

Los recursos de los que actualmente dispone la Comunidad de Madrid en el área de empleo, se agrupan en función del grado de afectación, formación, experiencia y empleabilidad, en dos grandes bloques: el empleo ordinario y el empleo protegido.

A continuación, se describen los recursos principales y las modalidades que los integran:

Empleo Ordinario

Su objetivo es que las personas con TEA dispongan de un puesto de trabajo en una empresa ordinaria. 

  • Cuota de reserva y medidas alternativas

En empresas cuya plantilla sea de 50 o más trabajadores, las empresas tienen que contar con un número de trabajadores con discapacidad igual o superior al 2%. En los casos en los que el empresario no pueda asumir esta reserva de plazas, se aplican medidas alternativas como, por ejemplo, las donaciones.

  • Empleo por cuenta propia

Existen distintos tipos de ayudas y subvenciones para aquellas personas con discapacidad que deseen trabajar como autónomos. El principal objetivo de estas subvenciones es facilitar a los trabajadores, su establecimiento como autónomos y, de esta forma, incentivar el autoempleo.

  • Empleo por cuenta ajena

Están orientados a facilitar el contrato indefinido y/o temporal de las personas con discapacidad en las empresas. Existen también los contratos de prácticas y el acceso a las plazas de empleo público por oposición.

  • Empleo con apoyos

El desempeño laboral se realiza en el puesto de trabajo de una empresa ordinaria, pero se complementa con acciones de orientación y acompañamiento individualizado. Por tanto, esta modalidad de empleo está basada en la intervención de un profesional de apoyo especializado y el desarrollo de estrategias específicas en el puesto de trabajo.

Empleo Protegido

En esta modalidad de empleo, el objetivo es proporcionar puestos de trabajo productivos y remunerados a los trabajadores con TEA que tienen dificultades de desempeñar su trabajo en empleo ordinario.

  • Centros Especiales de Empleo (CEE):

Los Centros Especiales de Empleo son empresas, públicas o privadas, cuya plantilla está compuesta, al menos, por un 70% de personas con discapacidad.

En estos centros se proporcionan los apoyos adecuados a las necesidades del trabajador atendiendo a sus características personales.

De este modo, los CEE permiten ayudar a superar las barreras y dificultades proporcionando un empleo y fomentando la permanencia del mismo. Además, en ocasiones los CEE son una lanzadera para su posterior integración en empresas ordinarias.

  • Enclaves laborales:

Son contratos entre las empresas ordinarias (también llamadas empresas colaboradoras) y los CEE, donde las personas con TEA que trabajen en un CEE, se desplacen de forma temporal a la empresa ordinaria.

Su finalidad es la de facilitar la transición desde el empleo protegido al empleo ordinario.

 

 

Para llevar a cabo la incorporación al mundo laboral y el desempeño de las funciones del puesto de trabajo, existen dos figuras de apoyo principalmente. Por un lado, la figura del preparador laboral, que presta los diferentes apoyos en función de las necesidades, en el puesto de trabajo. Y, por otro lado, la figura del prospector laboral, que es la encargada de dar a conocer los servicios de empleo que prestan las entidades y detectar ofertas de empleo de las empresas. Es decir, actúa como “puente” entre demandantes y empresas.

Estas modalidades de empleo (explicadas de menos a más necesidades de apoyo) proporcionan puestos de trabajo, pero, también podemos encontrar empleos personalizados. El Empleo Personalizado es una metodología que busca generar oportunidades de empleo creando los puestos de trabajo en función de la persona que lo vaya a desempeñar. Es decir, se tienen en cuenta las habilidades de la persona y los recursos y apoyos que ofrece el entorno para negociar con la empresa y, a partir de ahí, generar un puesto específico e individualizado.

Y, por último, existen los Centros Ocupacionales. Estos centros no son una modalidad de empleo, pero su objetivo es promover el desarrollo de las competencias y habilidades que favorezcan el acceso a un puesto de trabajo.

 

La incorporación al mercado laboral es una dimensión de gran importancia para la mejora de la calidad de vida. Por eso, es necesario impulsar medidas que promuevan su inclusión laboral a través de modelos y apoyos adecuados a sus capacidades, intereses y habilidades.

 

Compartimos la noticia de interés: Yo Trabajo – Testimonios de vida de personas con TEA

 


Sara Linuesa Ureña. Psicóloga. Técnica del Servicio de Información y Asesoramiento de Autismo Madrid.

 

 

 

 

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