«Quiero ver la vida a través de tus ojos» – Cuéntame el Autismo

Situaros en un paraíso rodeado de mar por todas partes. La family al completo. Ahora entenderéis lo del paraíso.

Y llegaron de repente todos para saludar a mi Luna. Tengo una luna con su vestido de satén, blanco, sedoso, con guantes largos y en el pelo una preciosa corona de flores. Aparece cogida del brazo de su amor, el poderoso Sol. Mis padres.

Cuando apareció la graciosa luna por el horizonte reflejando su luz en el mar, los demás planetas aplaudieron sonriendo llenos de gozo. Fantástico espectáculo de imborrable recuerdo y un encuentro, tan querido como esperado, con poderes capaces de  transformar los sueños en ilusiones sencillas hasta increíbles. Reunir a toda la family. Cada uno venía de su lugar de trabajo. Manchester, Riad, Lima, Madrid. No fue fácil pero mereció la pena. Hasta la isla se puso contenta.

Desde luego que la luna tomó majestuosamente su varita mágica y aprovechó toda la bondad del universo, y la empaquetó en una caja brillante de color rosa para que no se pudiera escapar ninguno de sus poderes. Y nos vimos en la isla.

Esa luna llena con su vestido de satén, blanco, sedoso, y con guantes largos, con su corona de flores preciosas, es una Luna fuerte que produce en nosotros, Santi y yo, Ayla, efectos mágicos.

En el cielo veo cuatro estrellas. ¿Quién podrán ser esas estrellas? Los queridos abuelos, que cuidan de que todo vaya bien. Pero al instante del cielo llovió sobre nosotros una celeste felicidad, felicidad tan contagiosa como la de mis tíos, Happy y Miki.  En otra ocasión os hablaré de ellos, son geniales y jugamos en la playa haciendo castillos de hadas y delfos, que luego, naturalmente viene mi hermano pequeño y los destroza dando gritos de alegría. Y tan contento se queda.

Nuestro universo compartido es genial, aunque a veces los mayores no lo entiendan.  Ahora recuerdo la frase que mi abuelo Pepe me dijo una vez cuando jugábamos a escondernos.

-Quiero ver la vida a través de tus ojos- Luego me dio un besito, y yo correspondí con mi silbido  preferido, y nos abrazamos como mi Luna a mi Sol.

Estrechando fuertemente mis manos, repitió con su peculiar tono de voz:

-Quiero ver la vida a través de tus ojos azules como el mar, para amar lo que tú amas y sentir  contigo tus sueños.

Quiero ver la vida a través de tus ojos, para compartir tu mundo, nuestro mundo.

Sí, quiero ver la vida realmente con tus ojos, para que toda la family seamos un cielo en la tierra y una tierra en el cielo con un Dios, que sonriente nos cuide y proteja. El Amor de los Amores, El verdadero Amor.

Y pasaron los días como las olas llegan a reposar sobre la playa. Las entrañables vacaciones en familia tocaban a su fin regresando a la feliz rutina, bueno, a veces no tan feliz como necesaria según oí decir tanto a mi Luna como a mi Sol.

 


 

Jose Luis Roca Aymar

VIII Cuéntame el Autismo 

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